|
Viaje a la SIERRA NEVADA DE SANTA MARTA
La Sierra Nevada de Santa Marta, un macizo independiente del sistema andino que se eleva desde el mar hasta 5.775 metros de altura, constituye un ecosistema único en el mundo. Después de haber sido escenario histórico de culturas que alcanzaron gran desarrollo y dejaron significativas huellas antes de desaparecer frente a los embates de la conquista, la Sierra Nevada de Santa Martha es ocupada hoy por los Ijkas, Kogis, Wiwa Arzarios y Kankuamos. Con excepción de los kamkuamos, cada uno de ellos cuenta con su propia lengua, perteneciente a la familia lingüística Chibcha y con territorio propio.
El pueblo Tairona, una de las culturas precolombinas más adelantadas, habitó durante centenares de años el macizo de la Sierra Nevada. La comunidad desapareció sin dejar datos sobre sus avanzados conocimientos y su compleja organización social. Para la posteridad quedaron, sin embargo, sus caminos empedrados y terrazas enlosadas, que constituyen unas de las reliquias arqueológicas más importantes de Colombia. Actualmente esta zona es llamada "Pueblito", está ubicado a tres horas de caminata por un sendereo empedrado. Ésta es una de las ciudades Taironas más importantes y la única de fácil acceso para el turista. Allí pueden apreciarse puentes, canales, escaleras, terrazas de cultivo y cerámicas que reflejan el grado de desarrollo alcanzado por la cultura Tairona.
"Pueblito" se encuentra dentro de las estribaciones del Parque Nacional Natural Tairona. Este parque cuenta con una extensión de 15.000 hectáreas, de las cuales 3.000 corresponden a la faja marina y las 12.000 restantes a la parte terrestre. Este fascinante lugar es un complejo natural que reúne bahías, playas, manglares, arrecifes coralinos y cerros, con bosques y matorrales donde se ha establecido que habitan alrededor de 100 especies de mamíferos, 200 de aves, 50 de reptiles, entre otras especies. El Parque Natural Tairona limita al norte con el océano Atlántico, al sur con el curso de la quebrada Concha, al este por el río Piedras y al oeste por la Punta de las Minas, en el extremo noroeste de la Bahía de Taganga. Sin duda alguna, es uno de los recursos turístico más valioso del sector, por el conjunto de ensenadas, bahías y cabos que se suceden con profusión. La temperatura promedio a nivel del mar es de 29 grados centígrados y se calcula que en las cimas del Parque desciende a los 22 grados.

Quien realmente se interese por temas arqueológicos y ecológicos y esté dispuesto a caminar jornadas enteras por la montaña, hará bien en ascender hasta Ciudad Perdida, una de las ciudades prehispánicas más grandes del continente. El viaje hasta Ciudad Perdida, que se realiza a pie, toma aproximadamente una semana entre ida y regreso y requiere permisos especiales del ministerio del medio ambiente. Es indispensable realizarlo con un buen guía local y aprovisionarse de los elementos necesarios, que incluyen hamacas, equipo de camping, alimentos y botiquín de primeros auxilios. La división de parques nacionales del ministerio del medio ambiente, cuenta en Santa Martha con una oficina que brinda la información necesaria para acceder con seguridad a esta zona y expide el permiso. Su número telefónico es 4230752 o 4215009.
Sobre los pueblos indígenas que actualmente habitan la Sierra Nevada de Santa Martha puede decirse que los Ijkas, reconocidos como Arhuacos, son los mas homogéneos, su población en el año 2001 se estimaba en 15.500 según el Ministerio del Interior (Oficina de Asuntos Indígenas). La estrategia de supervivencia Ijka es la organización interna, que hoy es sistemática y compleja. Ocupan un resguardo indígena de 195.000 hectáreas ubicado en la vertiente meridional de la Sierra en los valles altos de los ríos Ariguaní, Guatapuri, San Sebastián o río Frió, río Piedras. La organización comprende 20 parcialidades y su capital es Nabusimake. Los Arhuacos de la actualidad viven en el típico hábitat de la Sierra Nevada en una serie de poblaciones de bohíos que en su gran mayoría se podrían enumerar sin guardar ningún orden, así: Simonarua, Vindivameina , Wuircanan, Yewua, Nabusimake, (considerada la capital arhuaca), Sabana Crespo, Seininí, Piñimiki, Aruamake, Yuanusi, Donachui, Sogrome, Timaka, Yosagaka, Yechiki, Mamankana, Umake, varias de estas poblaciones son conocidas como las Cuevas, Santo Domingo y la Nevada
Los Arhuacos profesan en sus creencias un profundo respeto por la tierra que los vio nacer, por el entorno, por los ríos y las lagunas sagradas de la Sierra Nevada y de manera especial por la vida humana.
Los Kogi habitan al noroccidente de la Sierra Nevada su número se calcula en siete mil. Se dice que son descendientes de los antiguos Euparis de la familia Chibcha; otros investigadores afirman que proceden de los Taironas. Los Kogí representan tal vez el grupo humano mas pacifico que habitaban inicialmente en la Sierra Nevada de Santa Marta. Su cosmogonía invita a la reflexión, al respeto por la naturaleza, a la solidaridad.
Los kogí son uno de los grupos indígenas más tradicionales de Colombia, debido al escaso contacto que mantienen con la sociedad mayoritaria. La estrategia característica de los últimos años frente a los no indígenas, ha sido la de mantenerse en los territorios mas elevados, lo mismo que el fortalecimiento de la autoridad religiosa y la consolidación de su identidad cultural.
Están ubicados en un resguardo indígena de 364.490 hectáreas. Sus poblaciones se encuentran en las márgenes de los ríos Don Diego, Palomino, y en el suroriente del rió Guatapurí en el Cesar. Allí también se localiza Marwámake, Surumuke, Chendúcva, Avingue.
Los Wiwa o Arsarios habitan en las estribaciones de la Sierra Nevada (nororiente), que colindan con el departamento de la Guajira son un grupo relativamente pequeño llamado "Sanka Malallo, Arzario o Wiwas" los cuales se encuentran en proceso de extinción. Su número se calcula en unos 1.500 miembros. Es una comunidad indígena dispersa y poco homogénea.
Habitan el sector suroriental de la Sierra en muchos suelos con inundaciones del rió Badillo, aunque el grueso de su población se encuentra en el departamento del Magdalena; en la región de Atánquez, municipio de Valledupar se encuentran enclaves localizados en lugares fríos como Chirgua, Surimena, Guarachinaka, y Avingue lugar que comparten con los Kogi.
Se dice que los indígenas Arzarios son descendientes de los guanebucanes. Esta tribu fue reconocida por los conquistadores españoles como una de las mas ricas en oro.
Los Kankuamos, son un grupo étnico que adelanta desde hace varios años un interesante proceso de reconstrucción cultural. Aún subsisten algunas familias entre los miembros mezclados de las comunidades de Atanquez. Habitan en la región centro meridional de la Sierra, en las zonas aledañas al río Guatapuri. Sus principales asentamientos son: Chemesquemena, Guatapuri, Mojao y Las Flores. |