El tema de la etnoeducación y, especialmente, la Cátedra de Estudios Afrocolombianos, creada por la Ley 70 de 1993 y materializada en el decreto 1122 de 1998 que establece su carácter obligatorio en el área de las ciencias sociales en todos los establecimientos educativos estatales y privados, han venido ganando progresivamente espacios en el debate pedagógico nacional.

Bajo el principio de la interculturalidad, la etnoeducación es un concepto que ha venido abriéndose paso en el sistema educativo nacional. Sus posibilidades son ilimitadas, teniendo en cuenta que, a diferencia de lo que todavía se concibe, la etnoeducación no debe hacer parte de una legislación especial o marginal propia de las minorías étnicas; debe ser una política educativa promovida por el Estado.

Las comunidades afrocolombianas son depositarias de una sabiduría acumulada durante siglos que han transmitido fundamentalmente a través de la tradición oral, de los relatos que los abuelos transmiten a sus nietos, y que garantizan la reproducción física y espiritual de las presentes y futuras generaciones. Estas formas tradicionales fueron reivindicadas por los movimientos sociales indígenas y afrocolombianos en las décadas del setenta y ochenta como aspectos de lucha contra el colonialismo cultural y el etnocentrismo educativo. En esa dirección se plantea un debate sobre los modelos de conocimiento y educación occidental, y la existencia de otros modelos interpretativos de la realidad y, particularmente, el tema de la etnoeducación.

Desde esa perspectiva surge la Cátedra de Estudios Afrocolombianos, cuyos objetivos esenciales son:

  • Conocer y exaltar los aportes históricos, culturales, ancestrales y actuales de las comunidades afrocolombianas a la construcción de la nación colombiana.
  • Reconocer y difundir los procesos de reintegración, reconstrucción, resignificación y redignificación étnica y cultural de los descendientes de los africanos esclavizados en Colombia, en la perspectiva de nuevas lecturas sobre la configuración de la identidad nacional.
  • Aportar al debate pedagógico nacional nuevos enfoques sobre las posibilidades conceptuales y metodológicas de asumir la multiculturalidad e interculturalidad desde el quehacer educativo.
  • Contribuir al fortalecimiento de la identidad, autorreconocimiento y autoestima de los colombianos en el contexto del sentido de pertenencia de la nación colombiana.
  • Propiciar el desarrollo de actitudes de compresión y respeto de la diversidad étnica y cultural existentes en el país, proscribiendo los prejuicios y estereotipos discriminatorios.
  • Replantear los enfoques pedagógicos y didácticos que orientan la elaboración de textos y materiales de estudio en relación con la realidad del africano, afroamericano y particularmente afrocolombiano.
  • Ayudar al proceso de desarrollo y consolidación de la etnoeducación en el país.
  • Plantear criterios para la formación y evaluación de docentes con el referente de la diversidad étnica y cultural de la Nación.
  • Crear las condiciones para el desarrollo de la Cátedra Internacional Afroamericana.

En ese sentido, la Cátedra está fundamentada en una serie de dimensiones, a saber:

Dimensión Político – Social:

Tanto la etnoeducación como la Cátedra son reivindicaciones importantes del movimiento social afrocolombiano, que busca superar el desconocimiento del aporte significativo de los afrocolombianos a la construcción de la nacionalidad desde la esfera cultural, política y social.

Dimensión Pedagógica:

En los sectores académicos cada vez se abandona la idea de que la etnoeducación es sinónimo de atraso, costumbres en desuso, porque no la vinculaban con las nuevas tecnologías que han introducido a la humanidad de muchas maneras en el universo de la ciencia y de la comunicación universal.

Dimensión Lingüística:

La identidad étnica y cultural puede consolidarse o entrar en crisis por la influencia de factores históricos, políticos, económicos, sociales, psicológicos y, esencialmente, por los lingüísticos. El lenguaje es un campo de intercambio cultural, pero igualmente muy sensible a la aculturación. Por lo tanto, se deben considerar las responsabilidades pedagógicas de los docentes frente a los prejuicios de la lengua castellana y los efectos negativos del desconocimiento de las manifestaciones de las lenguas criollas en la comunicación.

Dimensión Ambiental:

Los afrocolombianos han conservado, desarrollado y recreado tradiciones ancestrales sobre la apropiación de los recursos del entorno, guardando una relación armoniosa con la naturaleza, lo cual constituye un patrimonio cultural digno de ser considerado en el currículo, en la perspectiva de aunar aportes para la solución de los evidentes problemas ambientales del país.

Dimensión Geohistórica:

Esta dimensión está relacionada con el territorio, aspecto fundamental dentro de la identidad cultural. Para los afrocolombianos los conceptos de etnia, cultura y territorio son independientes. Definen el territorio como el espacio biofísico donde establecen o desarrollan relaciones de pertenencia, parentesco y aprovechamiento de los recursos naturales. Estas relaciones en su conjunto dan razones de una lógica cultural del territorio. La ocupación de los espacios geográficos tienen una dimensión histórica, sociocultural y política. En ese sentido, el territorio es una construcción sociocultural que parte de unas condiciones naturales donde se desarrolla la historia de una comunidad.


(Más información, visite nuestro Centro de Documentación).

Escribe aquí para
Etnias de Colombia
Reseña de
Correos

--------------------------------------------------------------------------------------------------------

Copyright © Fundación Hemera
Comunicación, Vida y Desarrollo
Todos los derechos reservados
Contáctenos