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Organizaciones y Participación

El renacer cimarrón

Sucesos internacionales como las luchas en Estados Unidos y el Caribe, lideradas por Marcus Garvey, Malcom X, Franz Fanon y Martín Luther King, contra la discriminación racial y por los derechos de la población negra; la gesta sudafricana liderada por Nelson Mandela contra el régimen de segregación racial de los blancos del Apartheid y por la descolonización y liberación de los pueblos de África, motivan a jóvenes profesionales y adalides negros a establecer centros de reflexión, difusión de su cultura y promoción de sus derechos.(*)

La población negra de la Costa Pacífica y Buenaventura encontró un respaldo en la acción pastoral de Monseñor Gerardo Valencia Cano, quien condenó la discriminación y apoyó sus procesos de organización social. En lo nacional y a nivel político, apenas a finales de la década del 70 se proclama una candidatura de las denominadas negritudes con la postulación del médico Manuel Zapata Olivella, con un programa de reivindicación de sus derechos bastante convencional.

En 1975 se realiza un Congreso Nacional de Negros en Bogotá. Surgen los grupos "Poblaciones Negras", "Negritudes", "Cultura Negra"; Tabalá en Tunja; Panteras Negras, La Olla y los Musulmanes Negros en Buenaventura; Cimarrón en Popayán; Círculo de Estudios de la Población Negra Soweto en Pereira. En 1976 se realizó el Congreso "Aportes del Negro a la Cultura Americana"; en 1977, en Cali, tuvo lugar el "Primer Congreso de la Cultura Negra de las Américas". En 1982 los miembros del Círculo Soweto fundan El Movimiento Nacional por los Derechos Humanos de la Población Negra (Cimarrón).

A través de la Pastoral Afrocolombiana y de los misioneros la iglesia inicia el acompañamiento y promoción de comunidades negras del Pacífico (Chocó, Cauca, Nariño). De ahí surgen varias organizaciones de campesinos ribereños, a mediados de los años 80 y la organización de Barrios Populares (OBAPO), la organización Regional Embera Wuaunana (OREWA) y la Asociación Campesina integral del Atrato (ACIA). En esa etapa la lucha es por la titulación de tierras y contra la explotación de las empresas madereras.

En 1990, durante la Segunda Reunión para la Unidad y la Defensa de las Comunidades Indígenas y Negras, surge la Asociación de Campesinos Chocoanos del San Juan (ACAD) con el fin de superar los conflictos entre estas comunidades y luchar conjuntamente por la tierra y sus demandas sociales, en el contexto de la implementación de proyectos estatales que buscaban la apertura y modernización del Litoral Pacífico. También se surgen en esta época la Asociación de Campesinos del Baudó (OCABA) y la Organización de Campesinos del Bajo Atrato (OCABA). Los pescadores, por su parte, crean la Asociación Nacional de Pescadores Artesanales (ANPAC). En esa misma década se realiza un amplio trabajo de comunicación popular, con una significación organizativa y cultural bastante importante que se consolidó en la Red de Emisoras Comunitarias del Pacífico.

Con ocasión de la convocatoria en el país de una Asamblea Nacional Constituyente para 1991, se realiza en la ciudad de Cali el año anterior un Congreso Preconstituyente de Comunidades Negras, que convoca activistas de la causa afrocolombiana, representantes de ONG'S y organizaciones sociales negras de la Costa Norte, el Pacífico, Chocó y del Movimiento Cimarrón. De esa convocatoria surge la Coordinadora Nacional de Comunidades Negras, que acuerda el fortalecimiento de las organizaciones expresivas de las comunidades y buscar representación en la Asamblea Constituyente.

En la segunda reunión en Quibdó la Coordinadora se debilita. Las organizaciones de base del Chocó no asisten y la Organización de los Barrios Populares (OBAPO) y la Asociación Campesina Integral del Atrato (ACIA) deciden respaldar la candidatura del indígena embera Francisco Rojas Birry, luego electo constituyente. Es así como durante la Asamblea Nacional Constituyente, en un trabajo conjunto con el equipo del indígena Rojas Birry se logra incorporar algunos de sus derechos en la nueva carta. No obstante, las diferencias de intereses económicos y territoriales entre indígenas y negros, así como una tendencia generalizada de la Asamblea de privilegiar a los indígenas por razones históricas y desconocer el carácter de grupo étnico de las comunidades afrocolombianas impidieron que los estos lograran un título expreso en la Carta.

La Constitución consagró el carácter pluriétnico y multicultural de la nación y los derechos de las minorías. Con el apoyo de los indígenas Rojas Birry, Lorenzo Muelas y Peña Chepe, de Orlando Fals Borda y de constituyentes liberales de la Costa Caribe se introdujo el Artículo transitorio 55, que ordenó la expedición de una "ley que les reconozca a las comunidades negras que han venido ocupando tierras baldías en las zonas rurales ribereñas de los ríos de la Cuenca del Pacífico, de acuerdo con sus prácticas tradicionales de producción, el derecho a la propiedad colectiva..." y los mecanismos para la protección de la identidad cultural y los derechos de estas comunidades, el fomento de su desarrollo económico y social.

Prosiguió un período de difusión nacional del articulado y de discusión sobre el carácter y contenido de la ley -no exento de violencia, pues algunos de sus líderes fueron asesinados-; de crecimiento y fortalecimiento organizativo y de movilización alrededor de puntos como el territorio, la etnoeducación, la autonomía, la cultura y la participación. Se realizan grandes asambleas consultivas en la Costa Caribe, el Valle, el Cauca y Nariño y estimulados por la coyuntura surgen el Movimiento Nacional de Comunidades Negras (Palenque Afrocolombiano) y el Movimiento Social Afrocolombiano. Finalmente, la Comisión Especial logra concertar el proyecto de lo que se convertiría en la Ley 70 de 1993 para las "comunidades negras y raizales de San Andrés y Providencia", sancionada el 27 de agosto en Quibdó en acto especial por el entonces Presidente César Gaviria. No obstante, hay quienes advierten que tras esta ley se esconde la estrategia de los sectores gobernante de hacer algunas concesiones a cambio de facilitar las condiciones de expansión capitalista transnacional hacia el Pacífico y la Amazonía.

En 1993 se realizaron la III Asamblea Nacional de Comunidades Negras (Puerto Tejada, Octubre) y el II Encuentro del Movimiento Nacional por los Derechos Humanos de las Comunidades Negras "Cimarrón" (Bogotá, Diciembre), e impulsaron la Unión Nacional de Organizaciones Negras Afrocolombianas UNO-AFRO para integrar a un centenar de organizaciones. Estos eventos coincidieron en la necesidad de impulsar las luchas reivindicativas, la organización y la unidad, la recuperación de la memoria histórica y el patrimonio cultural, las práctica tradicionales de las comunidades negras y el territorio. Ambos movimientos designan candidatos por la jurisdicción nacional especial de comunidades negras para buscar escaños en la Cámara de Representantes y con una votación de opinión en Bogotá y las grandes ciudades logran elegir a Agustín Valencia (Palenque Afrocolombiano) y Zulia Mena (OBAPO), vinculados al trabajo popular en el Chocó.

El Movimiento Cimarrón (1982) y el Proceso de Comunidades Negras (1993) constituyen los dos grandes núcleos de aglutinamiento de carácter nacional, además de decenas de pequeños grupos de diverso tipo en pueblos como Guapi (Cauca), Guachené (Valle) y las ciudades de Barranquilla, Cartagena, Bogotá, Medellín y Cali.
El Proceso de Comunidades Negras (PCN) intenta potenciar y hacer realidad la situación generada con los cambios constitucionales y legales, desde la base social afrocolombiana, articulando iniciativas de la Costa Atlántica, Chocó, Valle, norte del Cauca, Nariño, Putumayo y centros urbanos. Tiene como principios la propiedad y la producción colectiva de los territorios ancestrales, la interrelación solidaria de las comunidades y la apropiación del derecho a ser en sus manifestaciones culturales, de trabajo y etnoeducación.


El PCN está constituido por grupos locales o palenques, asambleas y coordinaciones regionales y un equipo nacional. Según Carlos Rosero, impulsor del Proceso, "la etapa que se inicia en 1995 ha sido muy crítica para la organización y la consolidación de los negros como interlocutores con fuerza a nivel nacional, en la medida en que la ley ha incidido en el fraccionamiento de las comunidades en la búsqueda de contratos y presupuesto a través de la creación de ONG's y la contratación directa, y el proyecto político propio y la propuesta nacional se han diluido. Frente al gravísimo desplazamiento en el Atrato medio y otras zonas habitadas por comunidades negras no hay capacidad organizativa, las organizaciones han sido golpeadas y marginadas. Al Gobierno ya no le importan nuestros asuntos. Ahí hay un reto muy grande y mucha lucha".

Para ver todo el documento, consulte nuestro Centro de Documentación.

Listado de Organizaciones

ANTIOQUIA CORDOBA PUTUMAYO
ARAUCA CUNDINAMARCA QUINDIO
ATLANTICO GUAINIA RISARALDA
BOLIVAR GUAJIRA SAN ANDRES
CALDAS MAGDALENA SANTANDER
CAUCA META SUCRE
CESAR NARIÑO TOLIMA
CHOCÓ NORTE DE SANTADER VALLE

 


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