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En Colombia
no existen unas estadísticas oficiales claras
sobre población afrocolombiana, pues la inclusión
del componente étnico en los censos es relativamente
nueva y el profundo mestizaje contribuye a dificultar
su identificación. No obstante, el Documento
2009 del Consejo Nacional de Política Económica
y Social -COMPES-, de 1997, con base en el Censo del
Departamento Nacional de Estadística -DANE- de
1993, estima que hay 10.5 millones de afrocolombianos,
que representan el 26% del total de la población
colombiana.(*)
El Atlas
de Economía Colombiana, del Banco de la República,
en el año de 1963 registró un 6% de población
negra y un 24% de mulatos con respecto al total de la
población nacional, lo que da un 30% de personas
que se pueden ubicar dentro de esta categoría
étnica. Actualmente otros estimativos mantienen
esos mismos porcentajes: de una población total
estimada en 37 millones de habitantes para el año
2000, se calcula que el 29% es afrocolombiana, es decir
10 millones 730.000 habitantes , o sea una cuarta parte
de la población colombiana, lo que ubica a Colombia
como uno de los países de América con
mayor número de población negra, después
de EE.UU. y Brasil.
Los departamentos
con mayor número de población afrocolombiana
son: Valle (1´.720257); Antioquia (1´.212.985)
y Bolívar (1´.208.181). En Chocó
el 85% de su población total también es
afro, pero las ciudades con mayor presencia son: Cali
(1´.064.648 personas, en el Distrito Aguablanca
el 80% de la población es afro), Bogotá
(900.717) y Barranquilla (689.974). En otras ciudades
como Cartagena, Santa Marta, Montería, Sincelejo,
Medellín (sector de La Iguaná y salida
a San Cristóbal en el nor-occidente) también
existen importantes concentraciones de población
afro, ubicadas fundamentalmente en los barrios populares
o en asentamientos subnormales de la periferia.
El 80% de
los afrocolombianos, es decir 8 millones de personas,
perciben ingresos anuales percápita que oscilan
entre 500 y 600 dólares, frente a un promedio
nacional de 1.500 dólares. Esta situación
los coloca en condiciones de extrema pobreza, pues el
74% de ellos percibe ingresos que están por debajo
del salario mínimo legal vigente. Casi la mitad
de la población rural afrocolombiana es analfabeta,
de cada 100 jóvenes que terminan secundaria sólo
dos logran entrar a la universidad, según el
documento del Plan de Desarrollo Nacional de Desarrollo
de la Población Afrocolombiana.
En la Costa
Pacífica casi el 60% de la población afrocolombiana
carece de servicios de salud y la mortalidad infantil
supera en cuatro veces el promedio nacional, pues, entre
otras cosas, sólo el 48% de su población
cuenta con servicio de acueducto. La esperanza de vida
es de un 10% con respecto a un 30% del promedio nacional.
Esta situación contrasta con la gran riqueza
en recursos naturales de los territorios que habitan,
pues esta región de selva tropical húmeda
posee una gran riqueza en flora y fauna, y de sus bosques
sale 58% de la madera aserrada del país.
Las comunidades
afrocolombianas han estado siempre en una permanente
búsqueda de arraigo y estabilidad configurando
asentamientos, poblados y ciudades con características
culturales propias que podemos denominar como de cultura
afrocolombiana. Gran parte de su población presenta
una permanente movilidad y dispersión, tanto
hacia las diferentes regiones y ciudades del país
como fuera de éste, derivadas de las necesidades
de trabajo y la búsqueda de mejores condiciones
de vida, de educación, de salud. Movilidad que,
sin embargo, no ha significado el rompimiento de sus
lazos y relaciones con sus lugares de origen, sus familias,
o comunidades; por el contrario, han logrando tejer
unas redes de solidaridad y apoyo que les permiten sobrevivir
aún en condiciones adversas y conservar, fortalecer
y recrear su cultura en los lugares de asiento.
Poblamiento
1.
La conquista y dominación hispana
La
conquista y dominación del continente tiene su
primer hito en la fundación de Santa María
La Antigua del Darién, lugar donde en el continente
se establece el primer conglomerado hispano, sitio desde
se emprenden los primeros reconocimientos hacia el mar
del sur y hacia las regiones del interior del continente.
Este primer poblado fundado en 1.510 en las tierras
adyacentes al golfo de Urabá, sobre la cuenca
del río Tanela, tendrá poca vida y al
cabo de 1.514 empieza a perder importancia al escoger
el hispano como sitios para avanzar en su empresa de
conquista las ciudades de Santa Marta y Panamá.
A pesar de estos reconocimientos tempranos realizados
por los españoles, sin embargo tardío
es el sometimiento y poblamiento de la región
pacifica colombiana por parte de los conquistadores,
empresa que sólo se podrá hacer efectiva
una vez se consolidan ciertos centros de dominio en
las zonas andinas, sitios desde donde el hispano emprende
la empresa de control de éste territorio y el
establecimiento de asentamientos desde donde ejerce
su dominio. En estos territorios se encontraron con
la efectiva resistencia militar de los pueblos indígenas
Emberá, Wounaan, Tules, Sindaguas, Surucos, katíos.
pueblos frente a los cuales el conquistador era vulnerable
a su acoso y ataque, con los que debió mantener
constantes enfrentamientos y que sólo le permitieron
su establecimiento en la región a partir de la
segunda mitad del siglo XVII, momento en el que el hispano
consolida su poder al sur con el establecimiento de
centros como Barbacoas, Iscuandé y Tumaco (De
Granda, 1977. Castillo y Almario, 1994), lo mismo que
al norte con la fundación de Quibdo, Novita y
Tadó (Romoli, 1975, 1976)(*)
Mediante la figura jurídica de la encomienda
en un primer período y posteriormente integrada
la población indígena en resguardos bajo
el control del Corregidor, los pueblos indígenas
sobrevivientes se constituyen en soporte importante
para la economía minera. (Isackson, 1973,1975,1976)
La fuerza de trabajo indígena se articula a labores
agrícolas para el abastecimiento de las cuadrillas
de negros importados para trabajar en las minas, son
igualmente los cargueros que surcan los caminos con
productos para el abastecimiento de la región
e igual ofician como bogas, como constructores de canoas
y proveedores de carnes producto de la cacería
y pesca (Vargas,1999).
Desde
el siglo XVII la región del Pacífico se
constituye en territorio de frontera ligado a la economía
minera, en donde el establecimiento de una cuadrilla
como unidad productiva no sólo es inversión
en el dominio económico, sino igualmente empresa
militar y ejercicio exploratorio para establecer dominio
sobre un territorio (Romero,1992). La unidad productiva
minera se constituye así por la cuadrilla, el
campamento asociado a la vivienda del administrador,
la bodega de herramientas y las provisiones, el elemento
que la caracteriza es su movilidad determinada por el
agotamiento de los placeres mineros y por el desplazamiento
hacia otros sitios donde la explotación sea rentable
(Colmenares, 1972). Esta condición de la economía
minera que lleva a la dispersión de las cuadrillas
en el curso del sinnúmero de ríos de la
región, es factor determinante en el poblamiento
y la ausencia de centros urbanos a lo largo de la vida
colonial, factor al que se agrega el ausentismo de los
propietarios de minas.
Origen
de los africanos vendidos en Cartagena y que posiblemente
entraron al Chocó, según Colmenares.
|
|
|
1703-13
|
1725-27
|
1730-38
|
1747-48
|
1759
Cuadrillas del Chocó
|
| Senegambia |
MandingosBámbaras |
14
|
.
|
.
|
.
|
20
|
| Costa
de Marfil y de Pimienta |
CetresCanja |
.
|
.
|
76
|
. |
23
|
| Costa
de Oro |
MinasCaramanti |
248
|
79
|
295
|
|
139
|
| Golfo
de Benin |
Araras
Fon
Lucumies
Popo
Aya
Chamba
Cotoli |
134
62
47
14
|
153
43
|
43
66
|
|
48
19
25
|
| Golfo
de Biafra |
Carabalí
Ibo
Bibi |
|
|
226
|
181
9
|
46
|
| Africa
Central |
Congos
Loangos |
9
|
17
|
392
|
312
|
79
|
| Otros |
|
96
|
90
|
252
|
11
|
85
|
| Total |
|
624
|
382
|
1350
|
513
|
484
|
De acuerdo con Colmenares "el mayor número
de esclavos en todo el período correspondían
a la denominación de minas, nombre que hacía
mención a los negros que provenían de
los pueblos de Akan de la costa de Oro. Le siguen los
araras, designación genérica a aquellos
embarcados en el golfo de Benin y que correspondían
a esclavos traficados por el reino de Oulida, conquistado
anteriormente por los dahomeyanos. También hubo
presencia de esclavos lucumíes, procedentes del
golfo de Benin, un término que generalizaba a
los negros de habla yoruba. Esta designación
corresponde al reino Ulcumí, situado al delta
del Niger. Luego de 1730 hubo presencia masiva en América
de carabalíes, es decir el grupo de negros embarcados
entre el golfo de Biafra y la región de Angola.
A
lo largo de la vida colonial la región permanece,
a pesar de ser costera, integrada a los centros andinos,
una red de caminos comunica sus principales centros
mineros con Popayán, Pasto, Anserma, Santa Fe
de Antioquia, sitios desde donde se abastecen las cuadrillas
mineras y desde donde se ejerce control político.
El Atrato es cerrado al comercio por disposición
real para evitar el contrabando y controlar las incursiones
de corsarios desde el Urabá, en tanto en el Pacífico
no habían verdaderos puertos, Tumaco era apenas
una bodega frente a la actividad comercial que se desplegaba
en Guayaquil, y Charambira como Buenaventura no eran
más que lugares de paso del comercio que se desplegaba
por la red de caminos. Así mismo se cierra la
bocana de Charambirá para evitar el contrabando
de negros (negros de mala entrada),provenientes de Panamá
hacia el san Juan y el Atrato.
Las normas
que regulaban los intercambios entre indígenas
y negros eran claras respecto a mantenerlos separados
e impedir sus posibles alianzas, pero a pesar de ello
se dieron fuertes acercamientos, que no se limitaron
a la ocasional participación en el proceso extractivo
o a sus actividades complementarias como las agrícolas,
transporte, fabricación de instrumentos de trabajo
o de alimentación de las cuadrillas, sino que
produjo un verdadero intercambio de conocimientos en
el reconocimiento y manejo del medio. De allí
por ejemplo, que la mayoría de estudiosos, señalan
la procedencia indígena de las técnicas
mineras utilizadas por los mineros tradicionales del
pacífico (Friedeman, 1974:15; West, 1972:53).
2.
La sociedad del Pacífico: su formación
La automanumición
como fenómeno económico y social, que
ya se manifestaba desde el mismo siglo XVII, permite
que desde tiempos tempranos se comience a formar asentamientos
de negros libres(Sharp. 1976 ), y se inicie la formación
de una sociedad que a lo largo del siglo XVIII tendrá
la oportunidad de recomponer su estructura demográfica,
de decantar un modelo cultural apropiado a las condiciones
ambientales y darse sus propias formas de organización
social y política. Durante el siglo XVIII los
asentamientos de negros que compran su libertad se articulan
a los centros tradicionalmente mineros, en ocasiones
pasan a ser propietarios de pequeñas cuadrillas
de esclavos, es general que se dediquen a lavar arenas
auríferas y se integren a la producción
agrícola, en otros casos se emplean como cargueros
y bogas. Es claro que el siglo XVIII es el tiempo en
el que la sociedad negra tiene la oportunidad de recomponer
su universo y sentar las bases de un proceso de poblamiento
del Pacífico que realmente se desplegará
a lo largo del siglo XIX.
Igual que la automanumisión, también la
resistencia ejercida a través del cimarronismo
se constituyó en dinámica importante en
el poblamiento colonial, famosos fueron los levantamientos
de indígenas que huían luego de quemar
los pueblos, lo mismo que la resistencia de grupos negros
que en algunos casos llegaron a establecer territorios
liberes, como el caso del Palenque del Castigo en el
Patía, sitio donde desde temprano en el siglo
XVIII ya ejercían dominio y vivían en
libertad (Zuluaga.1987). A lo largo del siglo XVIII
frecuentes fueron los levantamientos en las minas de
Nóvita, en Negua, en el Carmelo y el más
nombrado el levantamiento de Tadó que se constituyó
en núcleo desde donde se proyectó la amenaza
de un levantamiento generalizado de los esclavos de
la región (Friedemann.1995)
CENSO
DE LOS TRES CENTROS DEMOGRAFICOS IMPORTANTES DELCHOCO
EN 1780(*)
|
Población
|
Sacerdotes
|
Blancos
|
Indios
|
Esclavos
|
Libres
|
| Novita |
2 |
37 |
...... |
1129 |
460 |
| Tadó |
3 |
64 |
457 |
1157 |
440 |
| Quibdó |
5 |
45 |
1077 |
714 |
400 |
| Total |
10 |
146 |
1534 |
3000 |
1300 |
Como
se evidencia en el censo de 1780 realizado para la región
donde se asienta la población en el Chocó,
el grupo de los libres representa un número significativo
de la población y es claro que fundamentalmente
la sociedad de la época está conformada
por familias negras e indígenas, en tanto el
grupo de los blancos es una minoría. Igualmente
en descripción realizada por viajero anónimo
en el año de 1777 en la misma región,
permite conocer que los negros libres no se han dispersado
del núcleo minero en el que el hispano estableció
su dominio.
Con la crisis
del modelo económico esclavista y el final del
dominio hispano se abre paso una nueva forma de ocupación
del territorio del Pacífico, es durante el siglo
XIX cuando la sociedad negra comienza su expansión
desde los centros mineros, baja por el curso de los
ríos para ocupar la zona media y baja de las
cuencas, accede a las playas y se extiende a lo largo
de los bosques de manglar. Para que ello suceda será
necesario que en la segunda mitad del siglo adquiera
valor en el mercado algunos productos del bosque y la
región que desde siempre se identificaba con
la minería, se convierte en proveedor de materias
primas para el mercado internacional a partir de productos
como la tagüa, el caucho, la raicilla y las pieles(West.1957;
Valencia.1985-1989). De este modo el poblamiento de
las tierras bajas se verá dinamizado por el auge
de estos productos, se rompe la tradicional frontera
minera, la sociedad negra igual que la indígena
apropia toda la región y la convierten en el
territorio tradicional a su universo social.
La colonización
de las tierras bajas por parte de la sociedad negra,
igual que el tradicional asentamiento indígena,
reproduce la pauta de dispersión, las familias
se establecen a lo largo de la red hidrográfica,
ocupan sectores de un río, se asientan en firmes
y playas. Una red de parientes apropia un territorio,
el fundador o mayor del grupo es quien coordina la unidad
productiva, regula el uso de los lotes, convoca a los
trabajos comunitarios y oficia como autoridad para la
resolución del conflicto. Esta forma de ocupación
del territorio supone el dominio de amplías áreas
del río en las que se establecen los lotes para
la agricultura, los cuales se someten a rotación,
y a un período de uso le sucede otro de descanso.
La agricultura tiene en el maíz, el plátano
y la caña de azúcar los productos principales,
labor que se asocia a la cría de cerdos, en tanto
del bosque se obtienen diversidad de frutos, animales
de caza y materias primas para la producción
de herramientas, igual que ríos, esteros y ciénagas
ofrecen inmensa riqueza en peces, crustáceos
y moluscos. De este modo, en los inicios del siglo XX,
la región del Pacífico en su red hidrográfica
y en las tierras bajas, aparece ocupada por las familias
que se ha dispersado hasta ocupar
los confines de ese universo.

3. La población
y la ocupación del territorio
Definido
el asentamiento tradicional por la dispersión
es claro que la región hasta entrado el siglo
XX no conoce la formación de ciudades en el sentido
estricto, sólo con la formación de una
red de comercio asociada a la tagüa y el caucho
se produce una ruptura en la forma como se ocupa el
territorio. En las primeras décadas del siglo
XX, el auge de éstos productos, lleva a que en
lugares como Tumaco, Buenaventura y Quibdo se formen
ciertas elites comerciales, en las que primaba la presencia
de personas externas a la región e incluso de
otras nacionalidades(Mosquera y Aprile.1999. Restrepo.1999.
Villa 1999). Las casas comerciales establecen sus sedes
en estas localidades y lo urbano irrumpe para revolucionar
la vida regional, éstas ciudades tienen como
característica que el universo del espacio urbano
se desarrolla a partir de una calle comercial en la
que se asienta una elite blanca, en oposición
al resto del poblado donde viven las familias negras,
cuestión que configura un espacio discriminatorio
en el orden de lo racial como marca de origen en la
formación de éstas ciudades.
La formación
de los centros urbanos en los albores del siglo XX,
lo mismo que la colonización definitiva de las
tierras bajas, son procesos en los que coinciden el
auge extractivo de productos del bosque y el nuevo ciclo
minero que se abre para la época. Es así
como el nuevo ciclo se define por la importancia que
ha adquirido el platino, factor que incide en la movilidad
de la población minera en busca de lugares ricos
en mineral, pero igual de las compañías
inglesas en la perspectiva de controlar amplios territorios.
Esta situación tiene implicaciones en distintas
direcciones, una es que al establecerse el moderno enclave
muchos de los pobladores de éstas zonas son expulsados
de sus tradicionales sitios de trabajo, el otro es el
que entre regiones mineras se produce movilidad de la
población ante la oportunidad que para el momento
constituye la minería al integrase el platino
como fuente de ingreso.
Pero será
hacia mediados del siglo XX cuando el poblamiento disperso
da paso a la formación de aldeas, se forman pequeños
núcleos en los que la población se agrupa
alrededor de la escuela y en procura de recibir ciertos
servicios del estado. (Aprile y Mosquera. 1987 Aprile.1992.
Valencia.1987) Este cambio en la pauta de doblamiento
se puede considerar como el final del proceso expansivo
que la población experimentaba desde el siglo
XIX, como el momento donde se ha colonizado los confines
de los ríos y como el inicio de las expulsión
de la población desde el campo hacia las ciudades
en formación en la región o el éxodo
hacia el interior del país.
Ciudades
como Quibdó, Tumaco y Buenaventura se constituyen
a lo largo del siglo en los polos de desarrollo regional,
situación que se reforzará por la política
de integración implementada por el estado en
las primeras décadas del siglo con la construcción
de los carreteables que llegan desde los centros andinos,
la construcción de vías férreas
hacia Tumaco y Buenaventura, el desarrollo de infraestructura
portuaria que coloca a Buenaventura como el principal
puerto del país. Estos hechos hacen que en la
actualidad esas ciudades sean los principales receptores
de población que migra desde los ríos
y zonas costeras.
POBLACION
DE LA REGION DEL PACIFICO POR DEPARTAMENTOS Y MUNICIPIOS
(CABECERA Y RESTO)
ANTIOQUIA
|
MUNICIPIO
|
TOTAL
|
CABECERA
|
RESTO
|
| Apartadó
|
67.591
|
56.330
|
11.261 |
| Carepa
|
26.591
|
11.834 |
15.117 |
| Chigorodó
|
38.660
|
29.856 |
8.804 |
| Murindó |
2.329 |
1.429
|
900 |
| Mutatá |
10.542 |
2.822 |
7.720 |
| Necoclí |
28.125 |
6.469 |
21.656 |
| Turbo
|
78.529
|
30.765
|
47.764 |
| Urrao
|
30.205
|
12.552
|
17.653 |
| Vigia
de f. |
7.219
|
2.431 |
4.788 |
| Subtotal
|
290.151 |
154.488
|
135.663 |
CAUCA
|
MUNICIPIO
|
TOTAL
|
CABECERA
|
RESTO
|
| Argelia
|
17.940 |
1.778
|
16.162 |
| Timbiquí
|
38.073 |
2.741 |
35.332 |
| El Tambo
|
23.505 |
9.988
|
13.517 |
| Guapí
|
17.289
|
1.483 |
15.806 |
| López
|
22.922 |
2.980
|
19.942 |
| Buenos
Aires |
14.624 |
987 |
13.637 |
|
Subtotal |
119.729 |
18.970
|
100.759 |
CHOCÓ
|
MUNICIPIO
|
TOTAL
|
CABECERA
|
RESTO
|
| Quibdo |
102.003
|
65.904
|
36.099 |
| Acandí |
10.056 |
4.196
|
5.860 |
| Alto
Baudó |
17.394
|
1.578
|
809 |
| Bagado |
13.596 |
3.255 |
10.341 |
| Bahía
Solano |
7.505 |
2.735 |
4.770 |
| Bajo
Baudó |
20.862
|
5.077
|
15.945 |
| Bajo
San Juan |
7.667 |
850 |
6.817 |
| Bojaya |
9.173 |
712 |
8.461 |
| Condoto |
15.914 |
7.779 |
8.135 |
| El Carmen |
6.725 |
1.930 |
4.795 |
| Itsmina |
31.011 |
11.800 |
19.211 |
| Juradó |
4.280 |
1.853 |
2.427 |
| Lloró |
9.409 |
1.616 |
7.873 |
| Novita |
8.150 |
1.465 |
6.694 |
| Nuquí |
5.176 |
2.640 |
2.536 |
| Rió
Sucio |
28.635 |
4.692 |
23.943 |
| San
José |
6.244 |
2.021 |
4.223 |
| SIPI |
2.063 |
180 |
1.883 |
| Tado |
20.551 |
6.963 |
13.588 |
| Ungía |
11.666 |
3.108 |
8.558 |
|
Subtotal |
338.160 |
130.285 |
207.875 |
NARIÑO
|
MUNICIPIO
|
TOTAL
|
CABECERA
|
RESTO
|
| Barbacoas |
22.071 |
4.575 |
17.496 |
| El
Charco |
15.806 |
4.021 |
11.785 |
| La
Tola |
11.785 |
4.974 |
4.974 |
| Mallama |
8.883 |
2.100 |
6.783 |
| López
|
10.604 |
772 |
9.832 |
| Mosquera |
8.040 |
2.240 |
5.800 |
| Olaya
Herrera |
21.495 |
6.705 |
14.790 |
| Pizarro |
7.075 |
3.731 |
3.344 |
| Ricaurte |
10.477 |
1.699 |
8.778 |
| Roberto
Payán |
8.903 |
873 |
8.030 |
| Sta.
Bárbara |
15.476 |
3.502 |
11.974 |
| Tumaco |
115.674 |
58.436 |
57.238 |
|
Subtotal |
256.289 |
93.631 |
162.658 |
RISARALDA
|
MUNICIPIO
|
TOTAL
|
CABECERA
|
RESTO
|
| Mistrató |
14.039 |
3.982 |
10.057 |
| Pueblo
Rico |
11.245 |
2.692 |
8.552 |
|
Subtotal |
25.284 |
5.674 |
18.609 |
VALLE
|
MUNICIPIO
|
TOTAL
|
CABECERA
|
RESTO
| |