POBLACIÓN
Los
Rom, popularmente conocidos como Gitanos, son un pueblo
trivial y nómada cuyos descendientes llegaron a
América a bordo de las embarcaciones de Colón
-en su tercer viaje-, luego de ser expulsados o deportados
por la Corona Española. No obstante, sus orígenes
étnicos se ubican en la india, en las tribus Luri
y Dom.
Los Rom de Colombia, grupo
humano predominantemente urbano, ¨ pertenecen casi
en su totalidad al subgrupo denominado Cíngaros
Calderas, entre el que sobresalen los linajes o clanes
bolochoc (mayoritarios), boyhás, mijhais, jhánes,
churón, lovary y binbay. (Gómez, 1998).
Durante muchos siglos, para proteger identidad e integridad
como grupo, vivieron en condiciones de invisibilidad
étnica y cierta marginación ¨ voluntaria
¨ que les permitió mantener estructuras sociales
diferenciadas del resto de la sociedad colombiana.
Hoy, su población se
estima en unas 8 mil personas (Gómez, 1998).
Sin embargo, estos estimativos no son exactos ni oficiales,
pues los censos de población en Colombia han
carecido de un sistema que reporte la condición
étnica de sus ciudadanos; además, tampoco
incluyen estos datos a los Rom colombianos que viven
en Kumpanías en países como Venezuela,
México, Estados Unidos, Ecuador y Perú.
La mayoría de la población
Rom presenta elevados índices de pobreza y de
Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI), con
niveles de vida que se encuentran muy por debajo de
los promedios nacionales, lo ha entrado a incidir negativamente
en su identidad cultural.
Los oficios tradicionales a
los que se dedican los Rom, tales como el chaneleo,
la forja de metales, las actividades circenses y adivinatorias
han entrado en decadencia. De los oficios característicos
de este pueblo sólo el comercio ambulante en
pequeña escala ha logrado mantenerse con dificultades,
junto con otros medios de subsistencia independientes
como la mecánica industrial y automotriz o la
compra y venta de autos y partes usadas, entre otros.
Estas actividades económicas informales, predominantes
en la mayoría de la población Rom, vienen
siendo sistemáticamente perseguidas por las administraciones
municipales en desarrollo de sus políticas de
control a las ventas ambulantes, con un gran impacto
de deterioro en la calidad de vida de las familias que
se van quedando sin alternativas económicas acordes
a sus usos y costumbres.
A pesar de la ausencia de indicadores sobre la calidad
de vida del pueblo Rom, es fácil predecir altos
índices de analfabetismo por su tradicional recelo
frente a la educación y al sistema educativo
estandarizado. Pese a la existencia de normas constitucionales
y legales que han implementado programas especiales
de educación bilingüe e intercultural para
los grupos étnicos, hasta la fecha nada se ha
implementado para los Rom.
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