El proceso de creación de organizaciones regionales de los indígenas colombianos ha sido una labor que se ha desarrollado de manera permanente desde la década del ochenta del siglo pasado.
La diversidad de Pueblos y Culturas, sumado a la inmensa geografía del país, sobre todo en las regiones de la Amazonía y de la Orinoquía, han derivado la creación de un sinnúmero de organizaciones zonales y locales, las cuales, dada su incidencia en dichos territorios, adquieren una gran importancia.