La medicina tradicional que es la más importante para el embera es practicada por los botánicos (encargados de curar con plantas), los jaibanas (encargados de curar el espíritu con el poder de la naturaleza) y de los ancianos que conocen las bondades de la selva. Pero así como ellos tienen la cura para las enfermedades tradicionales, saben que existen también enfermedades occidentales (de blancos) que están fuera del alcance de su sabia experiencia. Por ello poseen dos promotores de salud, capacitados con los conocimientos básicos para atender enfermedades como la tuberculosis, las infecciones intestinales, la bronquitis. De allí son remitidos al hospital Santa Lucia del Municipio (el cual se encuentra a diez horas de la región, con un recorrido de ocho horas a pie y dos en vehículo). Este centro hospitalario es de nivel I y tan solo atiende urgencias menores. Realiza dos brigadas de salud al año, donde en forma elemental atiende consultas médicas, odontológicas, laboratorio y vacunación.

De esto se puede deducir el abandono en que el estado tiene sumidas a estas comunidades, en donde por la distancia y por efecto de ser una entidad territorial, debería tener un puesto de salud dotado con un médico y demás elementos con los cuales brindar un servicio eficiente e inicial al momento de producirse alguna emergencia.

En los meses de julio y agosto murieron veinticinco niños debido a una epidemia, que hubiese podido evitarse con una correcta vacunación y con un plan que mejorara las condiciones nutricionales de ellos.

Servicios Públicos: No posee los servicios públicos básicos. No existe acueducto, ni alcantarillado, con los cuales optimizar las condiciones del agua, que produce reiteradas infecciones intestinales pro al contaminación de los nacimientos. La energía eléctrica es suministrada por plantas (una por vereda) Y tan solo en el mes de septiembre se ha instalado un teléfono satelital.