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Nuestra procedencia,
como la de gran parte de los Pueblos de la América Grande, guarda
el mismo hilo conductor. Hoy nos reconocemos Muisca gracias a que:
- Tenemos
una ascendencia amerindia fácilmente comprobable no sólo a partir
de la abundancia de testimonios históricos y culturales existentes,
muchos de los cuales datan de mediados del siglo XX, sobre los
resguardos y la comunidad, sino por que en la actualidad siguen
vigentes a través de nuestros apellidos, la descendencia de los
propietarios originales de los resguardos disueltos a fines del
siglo XIX.
- A partir
de los límites que tenían nuestros resguardos al momento de su
dolosa disolución acaecida a finales del siglo XIX, se ha mantenido
una fuerte conciencia territorial, que hace que en la actualidad
sigamos siendo poseedores y/o propietarios familiares de predios
que fueron partidos y divididos de los resguardos.
- Si bien,
la vida comunitaria y colectiva pudo haber pasado por momentos
de debilidad propios de cualquier sociedad, no puede decirse que
se haya desmembrado definitivamente, puesto que aún tiene enorme
actualidad las dinámicas culturales de las familias extensas y
son complejas las redes familiares que se han establecido y que
unen a las distintas comunidades MUISCA contemporáneas. Al interior
de las macrofamilias -que se agrupan alrededor de los apellidos,
las sementeras y los territorios- existe una intensa vida comunitaria
que hoy en día se ve fortalecida por las actividades del Cabildo
Indígena. De otro lado, muchas de estas familias extensas ocupan
un mismo predio donde se tienen los cultivos y donde se han construido
viviendas para todos los miembros que se van casando, lo que implica
de por sí un uso y apropiación del espacio particular determinado
por las alianzas matrimoniales.
Desde un comienzo
se intentó definir con claridad quien era un indígena Muisca y quien
no en el contexto local; para tal fin se ha venido adelantando un
censo poblacional que hasta ahora nos ha permitido definir algunos
criterios, que en términos generales son similares en cada una de
las comunidades Muisca:
- Que tanto
por línea paterna -primer apellido- o por vía materna -segundo
apellido- tuvieran un apellido claramente Muisca o uno castellano
que tuvieran los indígenas al momento de la disolución de los
resguardos. Hay que destacar que es significativo el número de
personas que hoy en día tienen los dos apellidos, por línea paterna
y línea materna. En caso de existir alguna duda, el Consejo de
Mayores, en buen uso de razón, tiene la autoridad para definir
criterios sobre la pertenencia indígena de esa persona a la comunidad.
- Los indígenas
necesariamente tienen que vivir dentro de los límites del resguardo
territorial que se reivindica, o mantener una estrecha relación
con el Cabildo asistiendo constantemente a las Asambleas y siendo
un miembro activo, pues se estima que un elemento de nuestra identidad
es la referencia a resguardos antiguos que fueron disueltos sin
el consentimiento de los indígenas de la época.
- Por tradición
debemos poseer alguna clase de derecho sobre los predios que actualmente
ocupan nuestras familias.
- Los compañeros
y/o compañeras permanentes de un indígena hombre y/o mujer, siempre
y cuando vivan en la comunidad podrán ser adoptados, si así lo
solicitan como parte de la parcialidad, luego de una serie de
pagamentos ordenados por el Consejo de Mayores. En cualquier caso,
los adoptivos no podrán tener voto en las Asambleas, ni elegir,
ni ser elegidos Autoridades Tradicionales, ni serán incluidos
en los listados censales oficiales de las comunidades.
- Los hijos
de los matrimonios mixtos son considerados como MUISCA, tanto
por línea paterna como materna, siempre y cuando vivan en la comunidad.
A todo esto
cabe agregar que a pesar de la mestización, las características
físicas de la gran mayoría de los miembros de las familias MUISCA
de nuestros territorios se siguen manteniendo.
Identidad
Nuestra identidad
indígena ha logrado sobrevivir con el paso de los años. Al interrogar
a uno de nuestros miembros sobre nuestra historia, es posible reconstruir
la historia de todos recorriendo únicamente su familia. Por vivir
aún actualmente en nuestro territorio ancestral, cada uno de nosotros
poseemos conocimientos generales y específicos de la historia local.
Al intentar construir un entramado de nuestra historia, es posible
detectar "épocas" personificadas por un tipo de relación histórica
de nuestra comunidad local con la sociedad colombiana.
Para reconstruir
este entramado, siempre nos es indispensable la comparación y crítica
permanente de lo antiguo con nuestra situación actual, para poder
definir las distintas relaciones sucesivas entre las dos sociedades
y sus categorías. Es precisamente en este permante ir y volver,
que se hace posible dibujarnos un horizonte no sólo de nuestra historia
sino de nuestra identidad.
Una de las necesidades
más importantes que tiene nuestra comunidad es sin lugar a dudas,
la de reinventar y afianzar una identidad como indígenas MUISCA
contemporáneos. La reinvención y afirmación de esta identidad necesariamente
tiene que partir del reconocimiento de las transformaciones y mutaciones
que se han operado en nuestra cultura y de la valoración de una
identidad propia que indudablemente ha evolucionado luego de cinco
siglos.
En lo recreativo
conservamos el juego de tejo o turmequé, la rana y el bocholo. Otro
juego tradicional de la cutura muisca es el CUCUBA: se hace un hoyo
en la tierra o en una pared, se busca introducir una bolita. El
que loqre meter más bolitas en el hoyo es el ganador.
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