LA OIA y LOS DERECHOS HUMANOS

La OIA desde su nacimiento, tiene como política la lucha por la vigencia de los derechos fundamentales de los pueblos indígenas. Esta nació y se fortaleció en la lucha contra la exclusión y la marginación y hace parte del movimiento indígena nacional, particularmente de la Organización Nacional Indígena de Colombia -ONIC- y del movimiento popular y democrático de Colombia.

La Organización indígena de Antioquia tiene como sello de identidad la solidaridad con todos los que trabajan por la defensa y la denuncia a las violaciones de los derechos humanos de la clase marginada y popular. La OIA hoy tiene como eje fundamental la defensa, la promoción y la denuncia a las violaciones de los derechos humanos.

En lo que hace referencia a los derechos fundamentales de los pueblos indígenas, la OIA considera de suma importancia la lucha por la defensa integral de la población civil-indígena , esto es, por la vigencia de los Derechos Humanos, y el Derecho Internacional Humanitario, que el Estado tiene que cumplir y respetar al igual que los actores armados que están por fuera del Estado. En las actuales circunstancias de degradación del conflicto armado interno que vive Colombia y en la idea de concretar estos propósitos la OIA denuncia a todos los actores armados del conflicto (Fuerzas Militares, Paramilitares- Estado y Guerrilla) por la agresión contra la población indígena, viniere de donde viniere, dentro del marco de la objetividad, la imparcialidad, la independencia política y la neutralidad.

LA NEUTRALIDAD DE LOS PUEBLOS INDIGENAS

Desde 1994 una asamblea de gobernadores indígenas, en el ejercicio de la Autonomía, declaró a las comunidades indígenas neutrales frente a todos los actores del conflicto armado ( Militares- Paramilitares y Guerrilla). Se toma esta decisión en medio de una confrontación degradada del conflicto donde la mayoría de las víctimas eran gentes inermes de la población civil. Se opta por esta posición para contrarrestar argumentos de los actores y como un mecanismo practico de la defensa de los derechos humanos; se tiene el propósito de preservar la integridad física, cultural, territorial y la organización social de las comunidades indígenas.

Esta decisión permite a las comunidades exigir de los actores armados el derecho a la inmunidad que tiene la población civil a la luz de las normas del D.H.I. En resumen es una decisión soberana y autónoma para exigir el derecho de los pueblos indígenas a no ser parte de guerra, ni a que sean sometidos a ningún proyecto armado de derecha o de izquierda.

La neutralidad no es el silencio frente a los atropellos y la muerte, siempre se denuncia; no es la indiferencia ante el conflicto social y armado, somos conscientes de las causas sociales que originaron el actual conflicto armado, por ello creemos en la solución política negociada al actual conflicto donde se pacte un estado democrático que defienda y garantice los Derechos Humanos, el pluralismo político, la oposición política, la diversidad étnica y cultural del país y la justicia social.

Por este convencimiento, la OIA, participa de todas las actividades de la sociedad civil en procura de la negociación de la paz, y en éste propósito hace parte de la Asamblea Permanente de la Sociedad Civil por la Paz.